La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) marcó un precedente histórico este jueves al resolver que las obras generadas por sistemas de Inteligencia Artificial (IA) no podrán registrarse bajo el régimen de Derechos de Autor en México.
El fallo, dado a conocer por el Instituto Nacional de Derechos de Autor (Indautor), sostiene que el Derecho de Autor es inseparable de la creatividad humana, pues está ligado a la originalidad, la personalidad y la individualidad del creador.
“El Derecho de Autor es un derecho humano exclusivo de las personas físicas, derivado de su creatividad, intelecto, sentimientos y experiencias”, puntualizó la Segunda Sala de la SCJN.

El caso que abrió el debate
Todo comenzó en 2024, cuando un particular solicitó al Indautor el registro de “Avatar virtual”, una obra digital generada con la plataforma de IA Leonardo. La petición fue rechazada con el argumento de que la Ley Federal del Derecho de Autor (LFDA) exige que toda obra registrada sea producto de la creatividad humana.
El solicitante llevó el caso a instancias judiciales, alegando que la exclusión de las obras de IA violaba principios de igualdad, derechos humanos y tratados internacionales como el T-MEC y el Convenio de Berna. Sin embargo, tanto la Sala Especializada en Propiedad Intelectual como posteriormente un tribunal de amparo confirmaron la negativa.

La decisión final de la Corte
La Segunda Sala de la SCJN, integrada por las ministras Yasmín Esquivel Mossa y Lenia Batres Guadarrama, así como los ministros Alberto Pérez Dayán y Javier Laynez Potisek, resolvió por unanimidad negar el amparo.
El máximo tribunal subrayó que las obras generadas de manera autónoma por IA no cumplen con los requisitos de originalidad que marca la LFDA, y aclaró que los tratados internacionales vigentes tampoco reconocen a las inteligencias artificiales como autoras.
Además, precisó que no es válido argumentar discriminación en favor de “entes artificiales”, pues no son comparables con las personas físicas que dan vida a las creaciones culturales.

Un precedente en tiempos de revolución tecnológica
La resolución de la Corte llega en un momento en que la inteligencia artificial transforma industrias enteras, desde el arte hasta la ciencia. Con esta sentencia, México deja claro que, al menos por ahora, la imaginación, los sentimientos y la experiencia humana siguen siendo el corazón del Derecho de Autor.