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Tiendas de barrio enfrentarán cierres temporales por nuevo IEPS a bebidas

La medida fiscal elevará precios, reducirá surtido y presionará al principal canal de venta de refrescos

Foto: Tania Olmedo / EsImagen

Foto: Tania Olmedo / EsImagen

La aplicación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a bebidas calóricas y no calóricas, prevista para entrar en vigor en 2026, podría generar cierres temporales de tiendas tradicionales en México, particularmente en el canal de abarrotes de barrio.

IEPS
Foto: Daniel Casas / EsImagen

De acuerdo con análisis del mercado de consumo, el canal tradicional —integrado por las denominadas “tienditas de la esquina”— constituye el principal punto de venta de refrescos en el país y actualmente suma alrededor de 1.1 millones de establecimientos.

La experiencia registrada durante la implementación inicial del IEPS en 2014 mostró impactos tanto en consumidores como en pequeños comerciantes. En ese año, por primera vez en más de una década, se observó una reducción en el número de tiendas tradicionales: de casi un millón de establecimientos existentes, alrededor de 19 mil cerraron de manera temporal.

Tendero
Foto: Tania Olmedo / EsImagen

El aumento en los precios de los refrescos obligó a los tenderos a reconfigurar sus compras, ya que sus presupuestos no se incrementaron en la misma proporción. Como consecuencia, priorizaron productos de alta rotación —como refrescos, botanas y jugos— y redujeron el surtido de otras categorías, incluso aquellas no gravadas por el impuesto, como alimentos y artículos para el hogar.

Esta disminución en la variedad de productos provocó una pérdida gradual de clientes, lo que derivó en cierres temporales de establecimientos. Al mismo tiempo, el alza de precios incentivó a los consumidores a trasladar sus compras hacia canales considerados más económicos, como mayoristas, tiendas de descuento, clubes de precios y supermercados.

Tienda
Foto: Pablo Spencer / EsImagen

No obstante, el impacto observado fue transitorio. Para los años 2015 y 2016, el número de tiendas tradicionales se recuperó, conforme los comerciantes ajustaron sus modelos de operación y consumo.

En el caso de los consumidores, el mayor gasto en bebidas se compensó mediante ajustes en otros rubros del presupuesto familiar, como la reducción del gasto en entretenimiento fuera del hogar, comidas en restaurantes o pedidos a domicilio.

Refresco
Foto: Daniela Portillo / EsImagen

A diferencia de 2014, cuando el IEPS se aplicó únicamente a bebidas azucaradas, la nueva medida fiscal incluirá también a bebidas endulzadas con ingredientes no calóricos. A partir del 1 de enero de 2026, el impuesto incrementará el precio de las bebidas azucaradas en 3.08 pesos por litro y aplicará por primera vez una carga de 1.50 pesos por litro a las bebidas no calóricas.

Dado que las tiendas tradicionales concentran la mayor parte de la venta de refrescos en el país, el ajuste fiscal podría generar nuevamente presiones operativas en este segmento, aunque se anticipa que los efectos, como en experiencias previas, podrían ser de carácter temporal.