Al cierre de 2025, el mercado laboral formal en México continuó mostrando señales de debilitamiento, una tendencia que podría prolongarse durante el presente año, de acuerdo con los datos más recientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Si bien en diciembre se observó una ligera mejora en el número de trabajadores afiliados, este resultado no configura un panorama optimista, particularmente ante la reducción significativa en el número de patrones, quienes son los principales generadores de empleo formal.
En diciembre, el total de trabajadores registrados ante el IMSS ascendió a 22 millones 517 mil 076, cifra que las autoridades calificaron como la más alta para un mes de diciembre. No obstante, durante ese mismo mes se registró una disminución de 320 mil 692 afiliados, la menor caída para diciembre en los últimos tres años, pero que sigue reflejando la estacionalidad negativa del cierre de año.

En el acumulado de 2025, el número de trabajadores formales aumentó en 278 mil 697 registros, ligeramente por encima del incremento observado en 2024 y superior al pronóstico del sector privado, que anticipaba un aumento cercano a los 236 mil empleos. A pesar de ello, el crecimiento fue considerablemente menor al registrado en años previos, con excepción del periodo afectado por la pandemia.
Estos resultados, aunque superan marginalmente las expectativas, continúan evidenciando la dificultad estructural para generar empleos formales de calidad, lo que incremento la necesidad de que una parte de la población busque alternativas en la informalidad.

En este contexto, persiste la necesidad de construir un entorno que facilite a las empresas formales la creación y conservación de puestos de trabajo. Sin embargo, factores como el aumento sostenido de los costos laborales —derivado de incrementos al salario mínimo, mayores prestaciones como el aumento en los días de vacaciones y la próxima reducción de la jornada laboral—, así como la incertidumbre asociada a problemas de inseguridad y a cambios institucionales, continúan limitando la apertura de nuevos centros de trabajo y la expansión de las nóminas existentes.
La complejidad del entorno también se refleja en el número de patrones registrados ante el IMSS. En diciembre, el padrón de empleadores se redujo en 6 mil 389, la mayor caída mensual registrada en la serie histórica, incluso por encima del descenso observado en abril de 2020, durante el impacto inicial de la pandemia.

La reducción se concentró principalmente en los patrones con menor número de trabajadores. Destacan las disminuciones en los empleadores con entre seis y 50 asegurados, que cayeron en 3 mil 186 registros; aquellos con dos a cinco trabajadores, con una baja de mil 756; y los patrones con entre 51 y 250 empleados, que disminuyeron en mil 069.
En el acumulado anual, el número de patrones se redujo en 25 mil 667, también la mayor disminución histórica. De esta cifra, el 83% correspondió a empleadores con hasta cinco trabajadores: los patrones con un asegurado disminuyeron en 7 mil 408, mientras que aquellos con dos a cinco asegurados retrocedieron en 13 mil 883.

Este comportamiento confirma que los pequeños empleadores son los más vulnerables ante el aumento de los costos laborales y la incertidumbre económica, lo que limita su capacidad de mantenerse activos y de generar nuevos empleos formales.
De cara a 2026, la creación de empleo formal se perfila como un desafío relevante. Los esfuerzos del sector público para mejorar el clima de negocios, junto con la inversión del sector privado y la generación de mayor capital productivo, serán determinantes para impulsar el crecimiento económico y el bienestar de los hogares.