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Kakebo: la técnica japonesa que propone ahorrar con hábitos y sin sacrificios

El Kakebo no es solo un método, es un cambio de hábitos: entender en qué y por qué gastas, y hacia dónde quieres dirigir tus recursos

Foto: Freepik

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Durante el cierre de año y los primeros días de 2026, tras las compras navideñas y las ofertas de temporada, en redes sociales comenzó a viralizarse el método japonés Kakebo, una práctica que busca ayudar a las personas a ahorrar de manera consciente, sin renunciar a lo que disfrutan.

Pesos Mexicanos
Foto: wirestock / Freepik

El Kakebo tiene más de un siglo de historia. Se originó en 1904, de acuerdo con la autora Fumiko Chiba, en su libro “Kakeibo: el arte japonés de ahorrar dinero”. La escritora explica que la idea nació de Hani Motoko, considerada la primera mujer periodista de Japón, quien buscaba una forma simple y efectiva para que las familias pudieran administrar su economía con mayor orden y claridad.

Más que un método, el Kakebo propone un cambio de hábitos: no se trata de “recortar por recortar”, sino de aprender a identificar en qué se gasta, por qué se gasta y hacia dónde se quieren dirigir los recursos.

Kakebo
Foto: katemangostar / Freepik

¿Cómo funciona el Kakebo?

La práctica es sencilla, pero requiere constancia. El primer paso es registrar:

  • Ingresos exactos
  • Gastos fijos
  • Monto que se desea ahorrar
  • Presupuesto disponible para gastar
Ahorro
Foto: Freepik

Después, se anotan los gastos diarios o semanales y se clasifican en cuatro categorías:

  • Supervivencia: comida, hogar, transporte
  • Gastos opcionales: salidas, compras no esenciales
  • Gastos culturales: libros, cine, museo, teatro
  • Gastos extras: imprevistos o emergencias, como una reparación

Al final del mes, se realiza un balance en el que se resta el total de gastos a los ingresos y se analizan las prioridades. El objetivo es reconocer qué gastos son indispensables y cuáles se pueden reducir, sin caer en restricciones que generen estrés.

El método también propone responder una serie de preguntas para reflexionar y mejorar el próximo mes:

  • ¿Cuánto ahorré?
  • ¿Cuánto me hubiera gustado ahorrar?
  • ¿Cuánto estoy gastando en realidad?
  • ¿Qué cambiaría el próximo mes para mejorar?

Fumiko Chiba destaca que el hecho de registrar los gastos de forma manual ayuda a que las personas sean más conscientes de sus hábitos de consumo y establezcan metas claras para su dinero. Incluso, señala que con constancia, el Kakebo puede permitir ahorrar hasta el 35% de los ingresos, sin sacrificar la calidad de vida.