Durante el cierre de año y los primeros días de 2026, tras las compras navideñas y las ofertas de temporada, en redes sociales comenzó a viralizarse el método japonés Kakebo, una práctica que busca ayudar a las personas a ahorrar de manera consciente, sin renunciar a lo que disfrutan.

El Kakebo tiene más de un siglo de historia. Se originó en 1904, de acuerdo con la autora Fumiko Chiba, en su libro “Kakeibo: el arte japonés de ahorrar dinero”. La escritora explica que la idea nació de Hani Motoko, considerada la primera mujer periodista de Japón, quien buscaba una forma simple y efectiva para que las familias pudieran administrar su economía con mayor orden y claridad.
Más que un método, el Kakebo propone un cambio de hábitos: no se trata de “recortar por recortar”, sino de aprender a identificar en qué se gasta, por qué se gasta y hacia dónde se quieren dirigir los recursos.

¿Cómo funciona el Kakebo?
La práctica es sencilla, pero requiere constancia. El primer paso es registrar:
- Ingresos exactos
- Gastos fijos
- Monto que se desea ahorrar
- Presupuesto disponible para gastar

Después, se anotan los gastos diarios o semanales y se clasifican en cuatro categorías:
- Supervivencia: comida, hogar, transporte
- Gastos opcionales: salidas, compras no esenciales
- Gastos culturales: libros, cine, museo, teatro
- Gastos extras: imprevistos o emergencias, como una reparación
Al final del mes, se realiza un balance en el que se resta el total de gastos a los ingresos y se analizan las prioridades. El objetivo es reconocer qué gastos son indispensables y cuáles se pueden reducir, sin caer en restricciones que generen estrés.
El método también propone responder una serie de preguntas para reflexionar y mejorar el próximo mes:
- ¿Cuánto ahorré?
- ¿Cuánto me hubiera gustado ahorrar?
- ¿Cuánto estoy gastando en realidad?
- ¿Qué cambiaría el próximo mes para mejorar?
Fumiko Chiba destaca que el hecho de registrar los gastos de forma manual ayuda a que las personas sean más conscientes de sus hábitos de consumo y establezcan metas claras para su dinero. Incluso, señala que con constancia, el Kakebo puede permitir ahorrar hasta el 35% de los ingresos, sin sacrificar la calidad de vida.