La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) propuso incorporar en la legislación secundaria de la Reforma Laboral un esquema de subsidio a las horas extraordinarias a partir de la hora 41 semanal, con el objetivo de distribuir el costo entre empleadores y el Estado.
El planteamiento surge tras la aprobación de la reforma por parte del Senado de la República, iniciativa que actualmente continúa su proceso legislativo en la Cámara de Diputados.

Subsidio compartido y viabilidad operativa
Octavio de la Torre, presidente del organismo empresarial, explicó que la propuesta busca evitar impactos financieros que comprometan la operación de micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), particularmente negocios familiares.
El esquema planteado contempla que, desde la hora 41 semanal, el pago de tiempo extra cuente con un subsidio que cubra parcialmente contribuciones, derechos e impuestos asociados, a fin de evitar efectos adversos derivados de la eliminación operativa de las horas triples y la obligación de pago desde la primera hora extraordinaria.

Flexibilidad en horas extraordinarias
Entre los nueve puntos propuestos para las leyes secundarias destacan:
- Mantener un día de descanso obligatorio por semana sin modificaciones al régimen vigente.
- Ampliar el límite de horas extra permitidas de 9 a 12 horas semanales.
- Permitir su distribución hasta en cuatro días, con un máximo de cuatro horas extraordinarias por día.
- Establecer reglas claras sobre topes y consecuencias ante rebase de límites legales.
- Revisar el esquema tradicional de horas triples para otorgar mayor certidumbre jurídica.
Asimismo, se plantea permitir hasta 12 horas extraordinarias legales más cuatro adicionales por acuerdo entre las partes, lo que podría llevar la jornada semanal hasta un máximo de 56 horas, bajo lineamientos explícitos.

Implementación sostenible
El presidente de Concanaco sostuvo que el debate no radica en oponerse al bienestar laboral, sino en garantizar que la implementación de la reforma sea operativamente viable y sostenible para el empleo formal.
El organismo reiteró su respaldo a la mejora de las condiciones laborales, al tiempo que subrayó la necesidad de que la transición no genere cierre de empresas, informalidad o pérdida de puestos de trabajo, especialmente en el comercio, los servicios y el turismo.