Volkswagen de México y el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen de México (SITIAVW) alcanzaron esta semana un acuerdo definitivo sobre el calendario laboral para 2026 en la planta ubicada en Puebla, poniendo fin a semanas de negociaciones y ajustes temporales en jornadas de trabajo.
Este convenio, que normalmente se sanciona hacia finales del año anterior, detalla oficialmente los días de trabajo, descansos y organización de turnos para más de 7 000 trabajadores del complejo de Cuautlancingo. La versión impresa del documento será entregada a la plantilla en aproximadamente 21 días, según informó la representación sindical, lo que dará mayor certeza a los operarios sobre su programación laboral anual.
La definición del calendario llegó después de varias semanas en que la empresa y los representantes de los trabajadores debatieron sobre la planeación de la producción. Durante este tiempo, la planta operó en ocasiones con jornadas reducidas, como pasaba algunos viernes, para facilitar el diálogo y avanzar hacia un acuerdo.
Este acuerdo coincide con un momento estratégico para Volkswagen de México: la firma anunció que el modelo Golf, uno de sus autos más emblemáticos, regresará a la línea de ensamblaje de Puebla a partir de 2027, después de que su producción se hubiera trasladado a Alemania y cesado en México en 2021.
La reanudación del Golf en Puebla representa no sólo un valor simbólico para la marca que durante décadas ensambló millones de unidades de este vehículo en la planta poblana sino también una apuesta productiva que fortalecerá las capacidades de la fábrica y su cadena de proveedores locales de cara al futuro.
Directivos de la compañía han señalado que preparar la planta para recibir de nuevo al Golf implica inversiones en infraestructura, actualización tecnológica y reorganización de líneas de producción, lo que podría traducirse en mayor especialización de proveedores y oportunidades económicas para la región.
La combinación del acuerdo laboral y la perspectiva de iniciar la producción de un modelo tan importante como el Golf en Puebla refuerza la posición de esta planta como uno de los centros de manufactura automotriz más relevantes de América, manteniéndose como pilar de la industria en México.