La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, rechazó este martes cualquier justificación para un aumento generalizado en el precio de la tortilla y otros productos de la canasta básica, en medio de reportes sobre posibles alzas por el costo de la harina de maíz y los combustibles.
Sheinbaum Pardo enfatizó que el Gobierno federal mantiene subsidios y mecanismos de contención para proteger el poder adquisitivo de las familias mexicanas.
“Nadie se debe aprovechar” de la situación internacional
Durante la conferencia de prensa matutina de la Presidencia, la mandataria federal señaló que, aunque existen variaciones temporales en algunos productos, no hay fundamento para que intermediarios o comercializadores eleven precios de manera injustificada, especialmente ante la volatilidad en los combustibles derivada de tensiones internacionales.
“No hay razón para que esto sea así”, declaró la presidenta al referirse a incrementos en frutas, verduras, legumbres y otros alimentos. “Habrá razones temporales para que esté más alto un precio de un producto que otro, pero nadie se debe aprovechar de la situación actual del precio de los combustibles. ¡Nadie! Debemos apoyar a las familias”.
La titular del Ejecutivo federal recordó que el Gobierno interviene activamente para mantener estabilizados los precios de la gasolina Magna (por debajo de 24 pesos el litro) y el diésel (en torno a 28.28 pesos), evitando que alcancen los 30-33 pesos que registrarían sin el apoyo federal. Esta medida implica dejar de percibir alrededor de 5 mil millones de pesos semanales por concepto de IEPS.
Contexto de posibles alzas y respuesta oficial
La declaración responde a reportes recientes, como los del presidente del Consejo Nacional de la Tortilla, Homero López García, quien advirtió un posible incremento de hasta 4 pesos por kilo a partir del 15 de abril en algunas regiones, debido al alza en la harina de maíz y otros insumos. Periodistas como Azucena Uresti han difundido estas versiones, generando preocupación entre consumidores.
Sheinbaum anunció que esta semana sostendrá reuniones con gasolineros y con distribuidores de alimentos y productores que participan en el Paquete contra la Inflación y la Carestía (PACIC). El objetivo es evitar que suba un solo producto de la canasta básica y contener alzas en frutas, verduras y legumbres que se han reportado elevadas en algunas zonas del país.
Puebla y el monitoreo nacional de precios
Aunque en la conferencia de prensa de este martes no se presentó un desglose específico del precio de la tortilla por entidad, el Gobierno federal mantiene un monitoreo permanente a través de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y la página de “Quién es Quién en los Precios”. En reportes previos, Puebla ha mostrado precios promedio cercanos a la media nacional (alrededor de 23-25 pesos por kilo en tortillerías), con variaciones según la zona urbana o rural. La coordinación con productores locales y el PACIC busca precisamente evitar impactos diferenciados en estados como Puebla, donde la tortilla es un alimento básico para miles de familias.
La presidenta ha insistido en que el PACICmantiene la canasta básica estable en alrededor de 910 pesos, y que cualquier intento de alza injustificada será atendido mediante diálogo con la cadena productiva.
Mensaje a productores, distribuidores y consumidores
Sheinbaum llamó a no especular con la situación internacional y priorizar el apoyo a las familias mexicanas. “No puede subir la canasta básica, uno solo de esos productos, sino otros como fruta, verdura, legumbres, que en algunos lugares están muy caros. No hay razón para que esto sea así”, reiteró.
La estrategia combina subsidios a combustibles, acuerdos voluntarios con productores (como los históricos firmados para el maíz-tortilla) y vigilancia permanente de precios para evitar abusos.