Coca-Cola FEMSA confirmó un ajuste en los precios de diversas presentaciones de refrescos, aguas y bebidas saborizadas que comercializa en México. El incremento, vigente a partir del 4 de agosto, oscila entre 1 y 5 pesos por envase, dependiendo del producto y del canal de venta.
La embotelladora explicó que la medida responde al incremento en los costos de producción, derivado del encarecimiento de materias primas como resinas plásticas, aluminio, azúcar, materiales de empaque y gastos logísticos, además del impacto del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que grava las bebidas azucaradas.
Durante reuniones con analistas, el director general de Coca-Cola FEMSA, Ian Marcel Craig García, señaló que la empresa decidió trasladar al consumidor aproximadamente el 85% del aumento en costos, absorbiendo el resto para reducir el impacto en el bolsillo de los consumidores y mantener la competitividad en el mercado.
Entre los ajustes reportados destacan:
- Coca-Cola retornable de 250 ml, de 12 a 14 pesos.
- Coca-Cola retornable de 355 ml, de 13 a 14 pesos.
- Coca-Cola Sin Azúcar de 600 ml, de 18 a 20 pesos.
- Lata de Coca-Cola de 355 ml, de 22 a 23 pesos.
- Coca-Cola de 1.25 litros, de 23 a 25 pesos.
- Coca-Cola de 3 litros, de 50 a 52 pesos.
No obstante, la empresa aclaró que estos son precios sugeridos, por lo que el costo final puede variar entre tiendas de conveniencia, supermercados y pequeños comercios.
Impacto en el consumo
El ajuste ocurre en un contexto en el que el consumo de refrescos en México enfrenta presiones por el incremento del IEPS y la inflación. Directivos de The Coca-Cola Company reconocieron previamente que el aumento de impuestos ha afectado el volumen de ventas en el país, obligando a fortalecer estrategias de promociones y presentaciones para conservar la demanda.
A pesar de ello, México continúa siendo uno de los mercados más importantes para Coca-Cola y figura entre los países con mayor consumo per cápita de refrescos a nivel mundial, con un promedio cercano a 162 litros por persona al año, según datos de Euromonitor International y Beverage Digest citados por diversos reportes especializados.
Especialistas consideran que los nuevos incrementos podrían representar un desafío para las tiendas de abarrotes y pequeños comercios, donde los consumidores son especialmente sensibles a los aumentos de precio, aunque también forman parte de la estrategia de la industria para enfrentar el aumento de costos sin afectar de manera significativa su rentabilidad.