El sistema de refinación de Petróleos Mexicanos (Pemex) reportó un retroceso durante mayo, al disminuir 11.8% el volumen de petróleo crudo procesado en comparación con el mes anterior. La reducción en la actividad de las refinerías también provocó una menor producción de combustibles, principalmente gasolina y diésel.
De acuerdo con las estadísticas operativas de la empresa, las seis refinerías del país procesaron poco más de 941 mil barriles diarios de crudo, una cifra inferior al millón de barriles que se había alcanzado en abril. Esta baja refleja una menor capacidad de operación dentro del Sistema Nacional de Refinación.
Como consecuencia, la producción total de combustibles también disminuyó. La gasolina fue uno de los productos más afectados, al registrar una reducción cercana al 17% respecto al mes previo, mientras que el diésel presentó un descenso menor, pero también por debajo de los niveles observados en abril.
El comportamiento estuvo influenciado por una menor actividad en algunas refinerías, especialmente las de Minatitlán y Ciudad Madero, donde se realizaron trabajos de mantenimiento y se presentaron problemas operativos que limitaron el procesamiento de petróleo.
Aunque en meses anteriores Pemex había mostrado una recuperación gradual en la refinación, los resultados de mayo evidencian que la empresa aún enfrenta retos para mantener una operación constante. La infraestructura de varias refinerías, junto con las labores de rehabilitación que continúan en algunas instalaciones, sigue impactando la capacidad para incrementar la producción de combustibles.
La disminución en la refinación ocurre en un momento en que Pemex mantiene como objetivo fortalecer la producción nacional de gasolinas y diésel para reducir la dependencia de las importaciones, por lo que los próximos reportes serán clave para conocer si esta caída fue temporal o marca una nueva tendencia en la operación de sus refinerías.