AT&T acordó vender su negocio en México por 2 mil millones de dólares a un consorcio integrado por Grupo Televisa y Fintech Holdings, en una decisión que marca un cambio de rumbo para la compañía estadounidense en el mercado de telecomunicaciones.
La empresa llegó al país en 2014 con la compra de Iusacell y, un año después, adquirió Nextel México. Ambas operaciones representaron una inversión inicial aproximada de 4 mil 375 millones de dólares, con la que buscaba competir directamente contra Telcel, propiedad de América Móvil, de Carlos Slim.
Sin embargo, más de una década después, AT&T optó por vender sus operaciones mexicanas y concentrar sus inversiones en Estados Unidos.
¿Cuánto pierde AT&T con la venta?
La diferencia entre el monto inicial de ambas adquisiciones y el precio acordado de venta es de aproximadamente 2 mil 375 millones de dólares.
No obstante, esta diferencia no representa necesariamente una pérdida contable definitiva, ya que deben considerarse las inversiones adicionales, los ingresos obtenidos durante estos años y otros factores financieros.
¿Qué pasará con los clientes de AT&T?
La operación está sujeta a las autorizaciones regulatorias correspondientes. Por ello, la venta no significa que los servicios de telefonía móvil vayan a desaparecer de inmediato.
El impacto en tarifas, cobertura y calidad del servicio dependerá de las decisiones que adopten los nuevos propietarios una vez que se concrete la transacción.
La salida de AT&T también abre interrogantes sobre el futuro de la competencia en México y la capacidad de Televisa y Fintech para fortalecer la operación y disputar una mayor participación de mercado a Telcel.